6. CASOS

CASOS






CASO 1. “PROBLEMAS DE ETICA”

Tienes dos amigos y los tres se la llevan muy bien tienen muchos años de conocerse y entre ustedes saben quien es quien, tu y uno de tus amigos tienen muy altos valores morales, el otro amigo tiene alguna que otra maña, mas bien detalles que han pasado por alto por no ser cosas graves, un día en casa de tu amigo se pierde dinero del cuarto de sus padres y tu antes de saber del pequeño hurto viste salir al otro amigo del cuarto de los papas y también te diste cuenta que el no te vio.
Tu amigo esta furioso porque se esta imaginando aunque no te lo diga que fue su amigo o su hermano menor, y te hace la pregunta del millón (de el millón de valores morales)
¿No viste a alguno de los dos cerca del cuarto de mis papas?
y sabes que de tu respuesta depende que termine la amistad de tantos años, también sabes que fue muy poco dinero, y aunque tu lo viste salir del cuarto, no lo viste tomar el dinero, que te dice tu ética que le respondas?

CASO 2. “UN TAZÓN DE CALDO”

«Una señora toma un tazón y le pide al camarero que se lo llene de caldo. A continuación se sienta en una de las muchas mesas del local. Pero, apenas sentada se da cuenta que se ha olvidado el pan. Se levanta. Se dirige a coger un bollo para tomarlo con el caldo y vuelve a su sitio. ¡Sorpresa! Delante del tazón de caldo se encuentra, sin inmutarse, un hombre de color; un negro que está comiendo tranquilamente.
(Pausa)
"¡Esto es el colmo —piensa la señora— pero no me dejaré robar!". Dicho y hecho. Se sienta al lado del negro. Parte el bollo en pedazos. Los mete en el tazón que está delante del negro y coloca la cuchara en el recipiente.
El negro, complaciente, sonríe: Toman una cucharada cada uno hasta terminar la sopa. Todo ello en silencio.
(Pausa)
Terminada la sopa, el hombre de color se levanta, se acerca a la barra y vuelve poco después con un abundante plato de spaghetti y... dos tenedores. Comen los dos del mismo plato, en silencio, turnándose. Al terminar se van.
— ¡Hasta la vista! —saluda la mujer.
— ¡Hasta la vista! —responde el hombre, reflejando una sonrisa en sus ojos.
Parece satisfecho por haber realizado una buena acción. Se aleja. La mujer le sigue con la mirada. Una vez vencido su asombro busca con su mano el bolso que había dejado colgado en el respaldo de la silla. Pero ¡sorpresa! El bolso ha desaparecido. Entonces... aquel negro...
(Pausa)
Iba a gritar "¡al ladrón!", cuando ojeando a sus alrededores ve su bolso colgado de una silla dos mesas más atrás de donde ella estaba, y sobre la mesa una bandeja con u un tazón de caldo ya frío. Inmediatamente se da cuenta de lo sucedido. No ha sido el africano el que ha comido de su sopa. Ha sido ella quién , equivocándose de mesa, como una gran señora ha comido a costa del africano. »

CASO 3. “EXPONIENDO UNA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA”

« La profesora de matemáticas ha puesto una serie de problemas difíciles; me siento incapaz de resolverlos y copio las soluciones de un compañero, ¿debo entregar las soluciones como si fueran mías?.»
Entre las muchas respuestas podrían aparecer:
Está mal porque es un engaño.
Está bien para poder sacar buena nota.
Está bien porque era muy difícil.
Está bien si la profesora lo acepta y sólo está mal si la profesora se da cuenta de que las soluciones las ha hallado otro.
A partir de las razones, podemos realizar una argumentación ética:
Generalización ética, principio o norma.
Situación particular que se evalúa.
Conclusión: decisión, juicio o evaluación de la situación

CASO 4. “UN DILEMA MORAL”

« Un buen amigo mío ha estado un tiempo enganchado a las drogas; en este período de tiempo, ha robado a su familia algunas cantidades de dinero y joyas valiosas.»
En la actualidad, ha superado su adición a las drogas y se esfuerza por hacer una vida normal.
En este momento, la Policía me interroga sobre el hábito de drogas de mi amigo, ¿qué debo hacer en semejante situación?

SOLUCIONES
-Si se lo digo, sólo haré feliz a la policía para que cumpla con su deber. -Si lo callo haré feliz a mi amigo que podrá continuar con su recuperación. Además continuaremos siendo amigos y su familia será feliz junto a él. -Si esta situación se generalizara se tendería hacia el kaos. Pues todos cometeríamos delitos y no seríamos juzgados por ello. Pero por otra parte también se trata de guardar un secreto. Seríamos más libres pues podríamos confiar en las personas. -Conclusión: no lo contaría.

CASO 5. “METÁFORAS DE DILEMAS MORALES”

« Cuando finaliza el curso, muchos alumnos hacen sus reclamaciones a sus profesores sobre la nota obtenida en sus calificaciones. Otros aceptan la nota recibida como justa, pero piden al profesor que le suba un punto o dos, ya que les es "útil obtener una calificación más alta para sacar mejor nota en la selectividad y poder estudiar la carrera que les gusta".»
El argumento que suelen esgrimir, es que se juegan su futuro y por esta razón, el profesor debe subir la nota.
El debate puede girar en torno a distintas posturas:
¿Debe el alumno establecer la utilidad para su futuro como valor moral que el profesor debe aceptar?
¿Debe el profesor aceptarlo como bueno?
El profesor no debe subir la nota y debe recordarle al alumno que desde comienzo de curso conocía la importancia de tener calificaciones altas para la selectividad y, por tanto, debería haberse esforzado más?
En la resolución de este dilema moral hay que matizar las posturas y justificarlas racionalmente.

METÁFORA 2
« En las evaluaciones finales para pasar a la selectividad, es necesario tener aprobadas todas las asignaturas del Bachillerato. Si se da el caso de un alumno que suspende una, ¿debería el profesor aprobársela, para que pudiera presentarse a selectividad?»
Si el profesor le aprobara, ¿qué juicio moral emitiría el alumno en cuestión? ¿Qué juicio moral emitirían los demás alumnos del curso? Y, ¿qué juicio emitirían los demás profesores de ese grupo de alumnos?
-Si el profesor le aprueba no estaría actuando éticamente bajo lo que conocemos como un buen profesor, sería calificado como demasiado permisivo, su labor es que se consigan unos mínimos básicos educativos por parte del alumnado. Además, el alumno no conseguiría esos mínimos básicos que le formarían como al resto. De hecho si ese profesor aprobase a uno y se generalizase la situación, todos los profesores aprobarían a todos los estudiantes que les quedase una para pasar a selectividad por lo que los alumnos apostarían por dejar siempre una asignatura sin estudiar, siendo la labor del profesor de la materia dejada inservible. Hay un mínimo establecido por dogamtismo que coincide con el razonamiento ético. Sin emabrgo para cada persona es una situación subjetiva ya que puede resultar que haya estudiado la asignatura y no le haya ido tan bien y por suspender la asignatura, unaa signatura que es posible no vuelva a utilizar en su vida le cargue el hecho de no poder ir a la selectividad, repetir curso o quedar un año en falso.
Conclución: que no le apruebe. Ha de adaptarse a un sistema de educación que por razonamiento se trata de mínimos básicos que garantizarán la felicidad y supervivencia del alumno en adelante.
METÁFORA 3
« Nuestra vida moral se ejerce dentro de la sociedad que vivimos; ¿hasta qué punto los medios de comunicación social y el lenguaje de la propaganda que nos invita al consumismo, condiciona nuestra libertad de elección; es decir, nos hace menos libres. O, por el contrario, ¿nos abre posibilidades nuevas de elección?»
Cuando negocios y ética se unen…
El resultado puede ser de lo más imprevisible cuando una compañía en la que lo primordial son los resultados entra en el ámbito de los negocios éticos.
Ejemplos de estos casos no faltan. El más reciente la compra de The Body Shop, una empresa de productos de tocador elaborados con una filosofía ecológica, por parte de la francesa L’Oreal, que compite a brazo partido en el abarrotado mercado de productos de belleza y antiarrugas.
Otras firmas con dudosa reputación, en lo que a su preocupación por la pureza de sus productos se refiere, también se han hecho un lavado de cara mediante la adquisición de pequeñas empresas donde la ética es el principal motor. Fue el caso de MacDonald’s al hacerse con el 33% de Pret A Manger, una cadena con base en Londres especializada en ensaladas y bocadillos frescos elaborados con ingredientes libres de pesticidas y conservantes. Un buen susto para los amantes de la comida sana.

Igual de inquietante fue la fusión de Cadbury Schweppes con Green & Black’s, exponente británico del chocolate biológico en una amplia variedad de fórmulas. Sin embargo los amantes de éste parece que pueden estar tranquilos porque Cadburys está respetando la moral de Green & Black’s. Muy agradable la sorpresa.
No pueden decir lo mismo los adeptos al helado Ben & Jerry’s, una firma también inglesa que estaba involucrada en misiones sociales. Esta faceta se ha ido diluyendo tras la adquisición por parte de la multinacional Unilever, de acuerdo con la percepción de los empleados.
Los expertos dirían que el resultado de la sinergia entre dos empresas de cariz opuesto es predecible y se inclinarían a hablar de fracaso, si lo que esperamos es que la filosofía de la pequeña se expanda hacia la grande. Sin embargo, cuando el respeto entra en juego todo es posible. A ver si L’Oreal cumple lo prometido y deja que The Body Shop siga funcionando independientemente en su línea ética.


CASO 6. “HONESTIDAD AL ESCRIBIR UN RESUMÉN”

“Juan, mañana tengo que entregarle un resumé a la compañía FEBY y necesito me lo evalúes” le dice María a su novio.  Ambos estudian en la Universidad RAS.  María estudia bioingeniería y Juan estudia finanzas.  Juan lee el resumé y le reclama sorprendido a María: “María, ¿Cómo te atreves a incluir alguna de estas cosas?  Estás mintiendo.”  “¿De qué hablas, mi amor?  Todo lo que esta en mi resumé es cierto.  No soy mentirosa.  ¿A que te refieres?” le pregunta María.

Juan le contesta “¿Cuándo fuiste consultora de la OPUS?  Tú nunca has trabajado para ellos.  No me digas que te refieres a la vez que le ayudan al hijo del presidente, que era tu vecino, a usar aquel programa de computadora.  Eso no es hacer consultaría y ni siquiera te pagaron.”  “Bueno, Juan él nos dio dinero para comprarnos un mantecado” le contesta María.  “Y, María, ¿qué es esto bajo actividades extracurriculares de que perteneces a la sociedad UUU?  Tú nunca asististe a las reuniones del grupo”  le dice Juan exaltado.  “Pero, Juan, yo pagué la cuota” le contesta María.  “Si fuera por las cuotas pagadas, mi resumé sería largísimo” le dice Juan.

“Juan, no me critiques tanto.  Estoy desesperada.  Ese trabajo me interesa mucho y hay muchos de los graduandos de mi clase que también están solicitando y yo sé que su resumé tiene muchas actividades y yo no sé qué mas puedo poner” le dice María a Juan en tono bajo.  “María, ¿Por qué no incluiste el trabajo voluntario que hiciste en verano con los jóvenes de tu pueblo? Eso demuestra liderazgo” le dice Juan.  “Yo no pensé que podía incluir eso” le dice María.  Juan termina la conversación diciendo: “María, desperdiciaste muchas oportunidades en tu bachillerato.  Debiste haber participado de aquella investigación que te ofrecieron en tu segundo año.  Te hubiese ayudado a definir tu carrera.  Además, la sociedad estudiantil de la TAT hizo muchas actividades que te hubiesen encantado.  Nunca me escuchaste”  le dice Juan.

Preguntas:
1.    ¿Qué opciones tiene María?
2.   ¿Qué consecuencias tiene cada opción?
3.   ¿Es aceptable la representación de María como consultora?  ¿Por qué sí o por qué no?  Si no lo es, ¿Qué debe hacer María?
4.   ¿Es aceptable la representación de María en la asociación UUU?  ¿Por qué sí o por qué no?  Si no lo es, ¿Qué debe hacer Maria?
5.   ¿Debe María incluir lo del trabajo voluntario en actividades extracurriculares?  ¿Por qué sí o por qué no?  Si no lo es, ¿Qué debe hacer María?

SOLUCIÓN AL PROBLEMA ÉTICO

Quién:         María
Dónde:         Universidad
Problema Ético:   Honestidad
Pregunta:             ¿Qué debe hacer María?
Trama:        María infla el resumé con actividades no del todo correctas.

Opciones:
1.    Dejar las cosas en el resumé.
2.   Describir mejor las actividades
3.   Quitarlas del resumé

Consecuencias:
1. Dejar las cosas en el resumé
a.  Pros:
                                                  i.    Se ve impresionante
                                                ii.    Otras personas lo hacen
                                               iii.    Tiene algo de verdad
b.  En contra
                                                  i.    No es representativo de sus destrezas
                                                ii.    Jefe puede exigirle esas destrezas
                                               iii.    Pierde credibilidad si el jefe le pregunta
                                               iv.    Tiene que seguir exagerando o mintiendo
                                                v.    La pueden botar por mentir
                                               vi.    Se afecta la relación con Juan

2. Describir mejor las actividades
a.  Pros:
                                                  i.    Es verdad
                                                ii.    Aún se ve impresionante
                                               iii.    El jefe tiene un cuadro claro y correcto de las destrezas
                                               iv.    Puede incluir la actividad voluntaria de verano
                                                v.    Ayuda a su relación con Juan
b.  En contra:
                                                  i.    Menos impresionante que la versión exagerada

4. Quitarlas del resumé
a.  Pros:
                                                  i.    Evita malinterpretación
                                                ii.    Puede añadir otras cosas como el trabajo voluntario
                                               iii.    Ayuda a su relación con Juan
b.  En contra
                                                  i.    El resumé se ve menos impresionante
                                                ii.    No obtiene crédito por la actividad

Preguntas:
1.    ¿Dónde hay más pros que contras?
2.   ¿Cómo lo pondrían?
3.   ¿Cómo pondrían lo de miembro en la sociedad?
4.   ¿Cómo pondrían lo del trabajo voluntario?


CASO 7 “IMPLANTES DE SILICÓN”

La compañía Dow Corning comenzó a mercadear implantes de senos de silicón en el 1964 cuando no se sabía que el silicón podría cuasar daños.
Ya para mediados de los 70’s Dow Corning tenía evidencia de que los implantes se podían romper e hicieron investigaciones con ratas.  Encontraron que un tipo de silicón que estaba presente en pequeñas cantidades en los implantes presentaban problemas de salud en ratas pero no publicaron los resultados.  Dow Corning continuó mercadeando los implantes sin hacer más pruebas de los efectos a largo plazo.

Continuaron los informes de implantes rotos hasta los 80’s.  Dos millones de personas recibieron los implantes durante las tres décadas.  Comenzaron las demandas a la compañía y en 1992 el FDA determinó que Dow Corning no había hecho suficientes estudios preliminares de la seguridad de los implantes a la salud y paralizó el mercado.  Dow Corning se declaró en bancarrota en el 1994 y no se pagaron las demandas y el litigio aún continúa.

Dificultad con el análisis ético de este caso:
        Silicón incluye muchos compuestos diferentes.
        Los implantes tienen diferentes cantidades de estos compuestos.
        No está claro el efecto de estos compuestos en humanos (versus animales de laboratorio).
        No se ha encontrado conexión entre los implantes y las enfermedades humanas.
        Personas con problemas de implantes tienen síntomas de fiebre y dolores de cabeza y no se sabe qué los origina.

Preguntas:
1.    ¿Hasta qué punto debe un producto médico probarse antes de comenzar a usarse?
2.   ¿Importa para qué se usa la droga?  Por ejemplo:  ¿Debe ser diferente si es una droga con potencial de curar el SIDA?
3.   ¿Qué se debe hacer con drogas aprobadas por regulaciones diferentes y antiguas?
4.   ¿Qué debió haber hecho Dow Corning a través de las décadas?

CASO 8 “EL CASO DE JUAN”

“Juan, ¿vistes lo que hizo Nina?” le dice María a Juan en el restaurante donde trabajan.  “No” contesta Juan.  “Se le acaba de romper la bolsa del queso mozarella y el queso se cayó en el piso.  Ella miró para todos lados, lo recogió y lo puso en la ensalada.” le contesta María.  “¿Estas segura?” pregunta Juan.  “Si, yo lo ví” contesta María.  “Vamos a decírselo al gerente” le dice Juan.  ‘Eso es lo malo.  El lo vio todo y no hizo nada” dice María.  “No puede ser, habla con él, pues quizás hay algo que tú no sabes.” le contesta Juan.  “Eres tan malo como él” dice María enojada.  “No es eso, es que quiero estar seguro de que es verdad.  Vete y habla con él.” le dice Juan.  María va al gerente y empieza a gritarle.  “¿Cómo permitiste que echaran el queso en la ensalada después que cayo al piso.”  “¿De que hablas, María?”  le dice el gerente.  “Tú eres el gerente y eres responsable de todo lo que ocurre aquí.” le sigue gritando María.  “Yo no se de qué hablas, yo no ví nada.”  le dice el gerente.  “Ahora, además, eres un mentiroso.  Esta no es la primera vez.  Yo he visto como usas algunos productos ya expirados.  No sé como la gente no se muere después de comer aquí y es tu culpa.” le dice María enojada y se aleja.  El gerente la mira y le dice a los trabajadores que ella está pasando por tiempos difíciles y se va.  “No es la manera en que debiste decirlo.”  Le dice Juan a María cuando ésta regresa a su lado llorando.  “Juan, es que no es la primera vez.  Una vez quería que yo sirviera una comida media cruda para avanzar y cuando le dije que no porque los clientes se podían enfermar y me dijo que me botaba cuando lo amenacé con informarlo al jefe.  Así que me quedé callada porque necesito este trabajo.  Pero esta vez si lo voy a reportar al jefe o a los inspectores de salud.” dice María exaltada.  “Ten cuidado María, pues necesitas evidencia y él lo va a negar todo.” le dice Juan.  “Pues no me importa, esta vez lo voy a reportar, pues está violando la ley y los clientes pueden afectarse” termina diciendo María.


CASO 9. “LOS PROBLEMAS DE LA ÉTICA”

CASO 1
María tiene 3 años, sus padres la llevan al servicio de urgencia infantil porque tiene dificultad para respirar. La mamá dice que desde hace dos días tiene fiebre, tos, muchos “ruidos en el pecho” y que las “flemas la hacen ahogarse”. Ella le cuenta al médico que María tiene una enfermedad neurodegenerativa, que se la diagnosticaron cuando tenía 1 año de vida. María ha tenido otros episodios similares, que han podido manejar en casa, pero esta vez es más severo.
La niña está febril con apremio respiratorio, pálida, con cianosis peri-oral y saturación de oxigeno de 87%. Destaca una niña desconectada del medio, con severo retardo del desarrollo psicomotor e hipertonía generalizada. La radiografía de tórax muestra condensación derecha y el laboratorio es compatible con infección bacteriana. En urgencia se aspiran secreciones y se da oxígeno por mascarilla.
El médico le dice a los padres de María que ya pueden irse a casa, les entrega una receta, les explica que deben darle antibiótico y que pidan hora para kinesioterapia respiratoria en su consultorio. El médico agrega que dada la condición de base de la niña, no es recomendable hospitalizarla, ya que no tiene posibilidad de sobrevida y que en este caso lo mejor es que la niña esté con su familia hasta el final.
Ante esto, los padres insisten en que no cuentan con los recursos necesarios para manejar este episodio en su domicilio. Ellos han luchado mucho por ella, conocen muy bien su enfermedad y tienen clara conciencia de su estado actual; si éste fuera el final de su vida no quieren verla sufrir, ya han visto que se alivia con poca ayuda. El médico accede a los requerimientos de los padres y decide hospitalizarla, pero les dice que por la enfermedad basal, no se permitirá el ingreso de María a unidad de cuidados intermedios y/o intensivos, en caso de requerirlo.
CASO 2
Julio es un niño de 2 años, sus padres lo llevan al hospital porque está con fiebre. La madre de Julio, dice que él siempre ha sido sano, que nunca lo ha visto tan decaído y que está muy preocupada. El médico nota gran compromiso general, irritabilidad y en su examen físico destaca rigidez de nuca y explica que es necesario realizar una punción lumbar para buscar una meningitis como causa de su estado actual, ya que de ser así es necesario iniciar tratamiento inmediato.
Los padres de Julio, escuchan toda la información, pero no aceptan este procedimiento. Ellos creen que es de gran riesgo y muy dolorosa, que han escuchado muchas historias y que no creen que sea necesario realizarla. El padre dice: “no quiero que le pinchen la espalda, yo sé que usted puede tratarlo igual”. El médico, después de un fallido intento de hacer cambiar la decisión de los padres de Julio, les dice que lamenta no lograr un entendimiento, pero que realizará la punción lumbar, porque es su obligación proteger al niño, velar por su salud y proteger su vida
ANALISIS DE LOS CASOS
Estos dos casos tienen algo en común; se trata de niños que por su condición de tal no son competentes y no pueden decidir por sí mismos, por esta razón, son los padres quienes representan el mejor interés del menor. Pero ¿siempre es así?.

Es posible reconocer otros problemas éticos, en relación a lo adecuado o no de un medio a emplear (proporcionalidad terapéutica) y en relación a la licitud de limitar o rechazar dichos medios terapéuticos (limitación de esfuerzo terapéutico).
Proporcionalidad y limitación de esfuerzo terapéutico: frente a un niño gravemente enfermo hay numerosas decisiones que tomar, muchas de ellas netamente técnicas con evidencia que las avale. Lograr una decisión adecuada en estos casos no es fácil; reconocer el derecho de un paciente competente de negarse a aceptar una intervención médica que no le ofrece una razonable probabilidad de mejoría parece no generar gran problema, pero definir la licitud de rechazar un tratamiento que pudiese ser beneficioso, nos presenta conflicto. El principio ético de respetar y salvaguardar la vida nos impone el deber moral de cuidar la salud propia y la de los demás, esto involucra el uso de medios necesarios para lograr ese objetivo, pero ¿cuál es el límite de nuestra obligación moral respecto del cuidado de la salud? ¿Cómo decidir qué es lo correcto?
En este sentido el concepto de proporcionalidad terapéutica, que ha sido retomado en los últimos años y enunciado como un principio que define la obligación moral de emplear las medidas terapéuticas que guarden una “relación de debida proporción” entre las diversas medidas y el resultado terapéutico previsible, nos entrega una herramienta de decisión. Se define como desproporcionado todo medio que no cumple la relación de proporción y que por lo tanto no sería moralmente obligatorio
CASO 1:
En el caso de María, el problema no es la decisión técnica de cual antibiótico sea el más adecuado. Son otras las preguntas que se generan: ¿es lícito limitar el esfuerzo terapéutico en esta paciente?, ¿hasta dónde llegar con el tratamiento de este enfermo?, ¿debo emplear cualquier recurso terapéutico y a cualquier costo?.
En pacientes con las características clínicas de María, el médico debe decidir si emplea todas las herramientas terapéuticas disponibles para solucionar la patología de la niña o si dadas las características clínicas, debe restringir las terapias. Sin embargo, como ya dijimos esta decisión requiere de un juicio de proporcionalidad, que incluye la participación del paciente, en este caso representado por sus padres.
En la decisión de una medida proporcionada o no, en estos casos, es de gran importancia la relación médico-paciente, particularmente con su médico tratante, ya que se trata de niños con enfermedades de curso crónico y evolución variable, a veces única. Por esto sería recomendable contactar al médico de cabecera de María.
El hecho de constatar que un niño tiene una enfermedad de características neuro-degenerativas, no lo clasifica automáticamente como un enfermo terminal, ni justifica limitar el esfuerzo terapéutico a priori
El médico ha advertido a los padres de María que no se permitirá su ingreso a la unidad de cuidado intensivo (UCI) si ella lo requiere. Con frecuencia esta medida se considera desproporcionada. En casos como el de María, que por su enfermedad de base, su patología intercurrente o la sumatoria de ambas, tienen pocas posibilidades de beneficiarse de terapia intensiva, se debe definir el objetivo terapéutico final y en base a éste tomar la decisión. En general se desalienta el ingreso a UCI de pacientes terminales y con pobre calidad de vida, quienes se verían más beneficiados en una unidad de cuidados paliativos. En vista de estas recomendaciones, María podría ver limitada sus posibilidades de ingreso a una UCI, sin embargo esto dependerá de la etapa de evolución de la enfermedad de base y de la patología intercurrente a tratar.
Si una vez realizado el juicio de proporcionalidad, se decide restringir el esfuerzo terapéutico, la obligación moral con el paciente no se acaba con esta decisión. Eventualmente, si María es declarada paciente terminal, el principio de no abandono obliga a hacerse cargo de sus cuidados paliativos y a acompañar a María y su familia en esta etapa de la enfermedad.

Aunque la valoración del costo de la implementación de la medida forma parte de los elementos a tener en cuenta en el juicio de proporcionalidad, la obligación de implementar una medida proporcionada y así resguardar la salud y la vida es prioritario. Por último, es importante recordar también la obligación de los médicos tratantes de respetar el proceso de morir de la persona a su cuidado.
CASO 2.
La decisión del médico de realizar o no la punción lumbar es técnica y apoyada por evidencia médica indiscutible, pero se enfrenta a la negativa de los padres para entregar su consentimiento. El médico debe definir quién ejerce la autonomía del niño, quién es competente para esto.
El médico ha entregado la información a los padres y es necesario que entiendan que es un procedimiento de bajo riesgo, que se utilizarán las medidas necesarias para evitar el dolor, etc. Si es posible, se puede pedir la opinión de otro médico de turno.

El médico asume que los padres, sin duda son quienes velarán por los mejores intereses del menor y por esto intenta lograr un consenso; sin embargo, aunque la obligación del médico es respetar la decisión libre del paciente, representado en este caso por los padres, también tiene la obligación ética de velar por el derecho de quien no es completamente competente, en este caso Julio.

El médico podría recurrir a una orden judicial de protección del menor, ya que la decisión de los padres es potencialmente dañina para Julio, pero dada la urgencia de la medida no tiene tiempo para usar este recurso o acudir a un comité de ética. El médico parece haber tomado la decisión correcta.

Esta evaluación de los padres, en relación a su competencia para tomar decisiones por Julio, no debe ser definitiva ni permanente en el tiempo. No hay que olvidar que los padres están afectados emocionalmente, lo que temporalmente los puede poner en una condición de incompetencia





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